Luego de la derrota ante Vélez el domingo, Marcelo Gallardo pidió 24 horas para reflexionar sobre su continuidad como director técnico de River y en ese lapso ocurrió de todo. Desde el momento en que no acudió a la conferencia de prensa posterior a la caída frente al Fortín, los rumores de renuncia se multiplicaron y lo primero que salió a escena fue una supuesta despedida en cancha, como había ocurrido con Martín Demichelis.
Finalmente, la decisión quedó confirmada: Gallardo dirigirá este jueves ante Banfield en el estadio Monumental y luego dejará su cargo. Será su último encuentro al frente del equipo. «Será mi último partido. Me invaden la emoción y el dolor”, señaló el entrenador en un comunicado oficial que publicó el club.
Las 24 horas fueron frenéticas, con reunión de la comisión directiva en el estadio durante el mediodía y todos los dirigentes expectantes a la determinación del técnico más ganador de la historia del club. Aunque los jugadores estaban convocados para las 18, el entrenador llegó mucho antes, minutos después de las 16, y se reunió con los integrantes del cuerpo técnico.
Gallardo tuvo un cara a cara con el plantel y, tras dos horas, algunos futbolistas abandonaron el predio por la puerta principal, mientras que otros optaron por una salida alternativa. Ese hermetismo llenó de interrogantes la historia, pero con el correr de las horas la versión de una salida tomó cada vez más fuerza.
